¡Hola a todos otra vez!. Vuelvo a la carga después de unas semanillas
de vacaciones, que necesitaba como el comer. Sé que os había dicho que iba a
intentar no volver a fallar con las entradas, pero después de los meses tan intensos
que he tenido con el curso, las prácticas, el esguince, que sigue sin curarse y
alguna cosilla más que no os he contado, como un ataque descomunal de
sinusitis, necesitaba un poco de descanso, poder desconectar, cargar las pilas
y renovar energías e ideas.
Comenzamos esta nueva etapa centrándonos en una nueva técnica de
repostería. Después de haber trabajado las masas secas, haciendo pastas, galletas
y bases para tartas; las masas batidas pesadas, elaborando magdalenas, plum
cakes, bundt cakes, muffins, brownies, blondies, etc.; avanzamos en nuestro
conocimiento repostero ocupándonos de las masas batidas ligeras, es decir, de
los bizcochos o biscuits y genovesas ricos y esponjosos que se pueden comer tal
cual o utilizar en cientos de elaboraciones.
