Continuando con nuestras prácticas, la receta que os traigo esta
semana, al igual que el Blondie de la
semana pasada, no se elabora técnicamente como una masa batida pesada, como las
magdalenas o los plum cakes. Pero el resultado es un bizcocho compacto y húmedo
que me gusta incluir dentro de este tipo de elaboraciones. Me refiero a los Brownies.
Recetas de Brownies hay miles. Podemos jugar con los ingredientes
que contienen, haciéndolos más o menos dulces, más o menos ricos en grasas o
más o menos chocolateados, dependiendo de la cantidad de cacao y cobertura que
utilicemos y de su contenido en chocolate. Y también podemos variar el “Estilo”
de Brownie que preparemos. Hay
algunos que se elaboran y hornean de forma que el resultado es más parecido a un
bizcocho. Otros más cremosos, con una textura parecida a la de un caramelo
blando (fudge). Otros muy húmedos,
conteniendo gran cantidad de mantequilla, etc.
